LOS VIAJES DE GULLIVER

EL JOVEN GULLIVER, MÉDICO DE PROFESIÓN, DECIDIÓ EMPLEARSE EN UN BARCO PARA IR A BUSCAR FORTUNA.

EN UNO DE SUS VIAJES EL BARCO NAUFRAFÓ, QUEDANDO GULLIVER A MERCED DE LAS OLAS. LUCHÓ CON TODAS SUS FUERZAS Y NADÓ DURANTE VARIAS MILLAS.

AL LLEGAR A TIERRA FIRME SE DEJÓ CAER DESFALLECIDO. CUANDO SE DESPERTÓ, NO PODÍA CREER LO QUE VEÍAN SUS OJOS.

UN EJÉRCITO DE DIMINUTOS HOMBRECILLOS LE LANZABA LANZAS PEQUEÑAS QUE LE HACÍAN SENTIR COMO SI TUVIERA MILES DE ALFILERES CLAVADOS EN SU PIEL.

CUANDO CONSIGUÓ TRANQUILIZARLOS, LOS HOMBRECILLOS, LE EXPLICARON QUE SE ENCONTRABA EN LILIPUT Y QUE DEBÍA CONSIDERARSE SU PRISIONERO.

GULLIVER, CON VOZ CALMADA, LES PIDIÓ QUE POR FAVOR NO SE ASUSTARAN Y LES CONTÓ DE DÓNDE VENÍA.

LE LLEVARON ANTE EL EMPERADOR, QUIEN LE PIDIÓ AYUDA PARA LUCHAR CONTRA LOS ENEMIGOS QUE HABITABAN LA ISLA VECINA.

A CAMBIO DE SU AYUDA, GULLIVER RECIBIRÍA COMIDA Y UN HOGAR PARA VIVIR. NUESTRO AMIGO DECIDIÓ COLABORAR; AL FIN Y AL CABO LE CAÍAN BIEN ESOS SIMPÁTICOS HOMBRECILLOS. ASI PUES, SE METIÓ EN EL MAR Y, DE CUATRO ZANCADAS, ATRAVESÓ EL ESTRECHO. CUANDO LLEGÓ AL OTRO LADO, AMARRO TODOS LOS BARCOS DE LA FLOTA ENEMIGA Y, TIRANDO DE ELLOS, REGRESÓ A LILIPUT.

EN AGRADECIMIENTO, LOS LILIPUTIENSES LE AYUDARON A VOLVER A CASA. GULLIVER REGRESÓ A SU HOGAR, PERO LE GUSTABA TANTO NAVEGAR QUE POCO TIEMPO DESPUÉS VOLVIÓ A EMBARCARSE. DURANTE LA TRAVESÍA EL AGUA EMPEZÓ A ESCASEAR Y, LOS MARINEROS, SE VIERON OBLIGADOS A IR HASTA LA COSTA PARA BUSCAR UN RÍO DONDE ABASTECERSE.

GULLIVER SE HIZO CARGO DE LA EXPEDICIÓN Y APROVECHÓ PARA BUSCAR HIERVAS MEDICINALES.

CUANDO MÁS ENTUSIASMADO ESTABA CON LAS RARAS ESPECIES QUE ACABABA DE ENCONTRAR, SE VIO SORPRENDIDO POR UN GIGANTE QUE LE QUERÍA ATRAPAR. GULLIVER ECHÓ A CORRER CON EL RESTO DE LOS MARINEROS, QUE HUÍAN DESPAVORIDOS, PERO NO LE SIRVIÓ DE NADA.

EL GIGANTE COGIÓ A GULLIVER CON SUS ENORMES MANOS Y LO ALZÓ HASTA LA ALTURA DE SUS OJOS.

EL GIGANTE PENSÓ QUE PODÍA GANAR MUCHO DINERO EXHIBIENDO A GULLIVER POR LOS PUEBLOS. ASÍ, FUE LLEVADO DE LUGAR EN LUGAR Y OBLIGADO A LUCHAS CON SU ESPADA, LUCIENDO SUS HABILIDADES DELANTE DE LA GENTE QUE PAGABA POR VERLE.

UN DÍA FUERON A LA CAPITAL DEL REINO. LA REINA EN PERSONA SE MOSTRÓ INTERESADA EN GULLIVER Y SE LO COMPRÓ AL GIGANTE POR CIEN MONEDAS DE ORO.

LA REINA ORDENÓ QUE LE CONSTRUYERAN UNA CASA ADECUADA A SU TAMAÑO. SIN EMBARGO, TODO TIPO DE PELIGROS LE ACECHABAN. UNA NOCHE, UN HORRIBLE ZUMBIDO LE DESPERTÓ. TRES AVISPAS ENORMES AVANZABAN HACIA ÉL. GULLIVER ECHÓ MANO A SU ESPADA Y COMO ERA MUY HÁBIL CON ELLA, PUDO SALIR VENCEDOR DE TAN ORIGINAL COMBATE.

TRAS ESTE INCIDENTE, LA REINA, A PESAR DEL CARIÑO QUE LE HABÍA TOMADO A GULLIVER, DISPUSO UN NAVÍO PARA QUE PUDIERA VOLVER A CASA Y LE DIO DINERO PARA QUE NO TUVIERA QUE PASAR PENURIAS.

GULLIVER DEDICÓ EL RESTO DE SU VIDA A ESCRIBIR SUS AVENTURAS.

 

 

FIN

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