EL ASNO Y EL LOBO

ESTABA UN ASNO COJO DANDO UN PASEO POR EL CAMPO, CUANDO VIO QUE UN LOBO HAMBRIENTO LE SEGUÍA. SE SENTO A LA SOMBRA, ESPERANDO A QUE LLEGASE EL LOBO.

 

 

-¡CUÁNTO TIEMPO ME ALEGRO DE VERTE! -LE DIJO-, ES QUE TENGO UNA ASTILLA CLAVADA. ¿SERÍA TAN AMABLE DE QUITÁRMELA?

EL ASNO INSISTIÓ EN QUE LE DÓLÍA MUCHO LA PATA Y EN QUE CONFIABA EN SU HABILIDAD PARA SACÁRSELA.

 

NO MUY CONVENCIDO, EL LOBO SE ACERCÓ A MIRARLE LA PEZUÑA Y ...¡ZAS!, EL ASNO LE DIÓ UNA FUERTE COZ AL LOBO, DEJÁNDOLO COMPLETAMENTE ATURDIDO.

 

DOLORIDO, EL LOBO NO SE EXPLICABA CÓMO SE HABÍA DEJADO ENGAÑAR POR UN SIMPLE ASNO COJO. SEMEJANTE BURLA LE DEJO TOTALMENTE DESARMADO.

 

Moraleja: Incluso en momentos de peligro, debemos tratar de pensar con calma y de actuar con sabiduría, tan como hizo el asno.

 

 

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