EL DELFIN Y EL MONO

UN DÍA EN QUE EL MAR ESTABA EN CALMA, UN HERMOSO VELERO SURCABA LAS AGUAS. EN ÉL VIAJABA UN MONO CON SU LOTO.

DE REPENTE, EL TIEMPO CAMBIÓ, EL CIELO SE NUBLÓ Y SE GENERÓ UNA GRAN TORMENTA CON OLAS GIGANTESCAS. EL CAPITÁN NO PUDO CONTROLAR LA NAVE.

 

EL VELERO SE PARTIÓ EN DOS Y TODOS CAYERON AL AGUA.

POR SUERTE ESTABAN CERCA DE LA COSTA. CUANDO LOS DELFINES SE ENTERARON, ACUDIERON A AYUDAR. UNO DE ELLOS RECOGIÓ AL MONO CREYENDO QUE ERA UN HUMANO  Y LE PREGUNTÓ DE DÓNDE VENÍA.

 

EL MONO QUISO HACERSE EL IMPORTANTE Y LE CONTESTÓ QUE ERA DE ATENAS.

-HAS RESCATADO A ALGUIEN MUY IMPORTANTE- AÑADIÓ

EL DELFÍN, SORPRENDIDO, QUISO SALUDARLO COMO MERECÍA, PERO AL GIRARSE VIO QUE SU PASAJERO ERA UN MONO Y SE SINTIÓ ENGAÑADO. MUY ENFADADO LE DIJO:

-NO ME IMPORTA QUE SEAS UN MONO, PERO ME HA MOLESTADO QUE ME MINTIERAS. Y LE TIRÓ AL GUA. EL MONO TUVO QUE NADAR HASTA LA ORILLA CON GRAN ESFUERZO, PERO APRENDIÓ LA LECCIÓN: NO VOLVERÍA A MENTIR.

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