LA ZORRA Y EL CHIVO

ÉRASE UNA VEZ UNA ZORRA HAMBRIENTA. EN ESTO OYÓ EL TINTINEO DE UN CASCABEL. ERA UNA CABRITA QUE PASTABA FELIZ. LA ZORRA ESPERÓ EL MOMENTO Y ..... ¡ZAS!

SE ABALANZO SOBRE ELLA SIN DARSE CUENTA DE QUE ENTRE MEDIAS HABÍA UN POZO.

ALLÍ, EN LO HONDO DEL POZO ACABÓ LA ZORRA, PARA ALIVIO DE LA PEQUEÑA CABRA. QUE SE SALVÓ DE SUS GARRAS.

LLEVABA UN RATO EN EL POZO CUANDO SE ASOMÓ UN CHIVO. LA ZORRA QUISO ENGAÑARLE:

-¡QUÉ FRESQUITA ESTÁ EL AGUA! TE LA RECOMIENDO, DE VERDAD.

 

EL CHIVO DE UN BRINCO SE LANZÓ DENTRO.

CON RAPIDEZ, LA ZORRA SALTÓ BRE EL LOMO DEL CHIVO Y SALIÓ DEL POZO.

¡POBRE CHIVO! AHORA ERA ÉL QUIEN QUEDABA ATRAPADO EN EL POCO CON EL AGUA A LA ALTURA DE LAS RODILLAS.

 

LA ZORRA SE DESPIDIÓ DEL CHIVO Y SE FUE EN BUSCA DE UNA PRESA. ALLÍ QUEDÓ EL INGENUO CHIVO, ENTRISTECIDO POR EL ENGAÑO.

SÓLO DESPUÉS DE MUCHO SALTAR CONSIGUIÓ LIBERARSE DE SU ABSURDA PRISIÓN.

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