LOS INCREÍBLES

Mr. Increible tenía muchas cosas en sus manos, por decir lo menos.

Combatir el crimen y salvar gatitos era prácticamente un trabajo a tiempo completo. Pero Mr. Increíble sabía el precio que pagaba por ser un Súper.

Afortunadamente, había otros Súper en el mundo, como Elastigirl.

Aunque a Mr. Increíble con frecuencia le gustaba jugarle bromas a Elastigirl, siempre se alegraba cuando ella podía darle una mano... o un puño.

Sin embargo, para Mr. Increíble no era fácil aceptar la ayuda de su joven admirador, un chico llamado Buddy.

"Soy tu admirador número uno", le decía Buddy a su héroe. Buddy era un niño listo: había inventado unas botas especiales que lo ayudaban a volar y hasta comenzó a llamarse Increidiboy. 

Pero cuando apareció en medio de un robo bancario, Mr. Increíble tuvo que bajarle los humos.

"Vuela a casa, Buddy", le dijo. "Yo trabajo solo"

Buddy sentía que Mr. Increíble no lo tomaba en serio. Él tenía mucho que dar, y algún día Mr. Increíble lo lamentaría.

Con el tiempo, los habitantes de las ciudades comenzaron a disgustarse por los daños que causaban los Súper mientras luchaban contra los villanos. Y llegó el momento en que los Súper no tuvieron más opción que asumir identidades de gente común, y vivir encubiertos entre la gente.

Mr. Increíble y Elastigirl se habían enamorado y casado; ahora se les conocía simplemente como Bob y Helen Parr. Tenían tres hijos: Violeta, Dash y Jack Jack.

La familia Parr trataba de vivir tranquilamente, pero su vida rara vez era tranquila.

Resultó que Violeta y Dash tenían super poderes, como sus padres.

Violeta podía volverse invisible y crear campos de energía, mientras que Dash tenía el don de la súper velocidad.  Jack Jack sólo era un bebé, así que nadie estaba seguro de si tendía poderes.

Un día, Bob recibió un misterioso sobre que contenía un mensaje secreto.

Una mujer llamada Mirage necesitaba su ayuda para detener a un robot gigante que estaba fuera de control. Bob voló al rescate y derrotó al robot. El único problema era que no le había dicho nada a su esposa.

No le tomo mucho tiempo a Helen Parr imaginar que su esposo tramaba algo, porque se enteró de que había ordenado un nuevo traje de Súper, y que también habían hecho trajes para toda la familia.

Pero mientras Elastigirl estaba en casa atando cabos para saber el paradero de su esposo, Mr. Increíble se encontró cara a cara con un villano que la pareción familiar.

¿BuddY?, preguntó Mr. Increíble. Soy Síndrome, contestó Buddy.

Buddy no sólo se había convertido en un malvado villano, sino que en ese momento tenía a Mr. Increíble completamente atrapado.

Afortunadamente, los nuevos trajes tenían instalado un dispositivo de rastreo, así que Elastigirl pudo localizar a su esposo. Con la ayuda de Violeta y de Dash, se las arregó para salvarlo de Síndrome.. pero antes de que Síndrome enviara a su nuevo y mejorado robot malévolo a la ciudad. 

Toda la familia Parr se puso en camino para tratar de detener al nuevo robot, listo rápido y aparentemente indestructible, pero ¿como? Estaba hecho de un material que MR. Increíble nunca había visto, y sus peligrosos brazos podían estrirarse a enormes distancias de su cuerpo, haciendo muy difícil acercarse a él.

La familia continuó su trabajo intentando todas las estratagemas que se les ocurrían. Al poco rato, su viejo amigo Frozono, otro Súper, se les unió en el combate, disparando al robot gigante ráfagas de hielo, lo que les dio la oportunidad de usar sus propios poderes sobre la bestia metálica.

Finalmente, Mr. Increíble se dio cuenta de que la única cosa suficientemente fuerte para vencer al poderoso robot era el mismo robot.

Así que hizo que el robot utilizara una de sus armas contra sí mismo. ¡Esto funcionó y la malvada creación de Síndrome fue vencida! De nuevo la ciudad estaba a salvo.

Respeto significa entender que alguien o algo tiene valor.

Es importante que respetemos a todas las personas y cosas, aunque no las comprendamos. Por ejemplo, Mr. Increíble no respetó el talento de Buddy hasta que fue muy tarde.

Afortunadamente, respetaba el talento de su familia y amigos, y juntos pudieron reestablecer el orden de la ciudad, así como recuperar el respeto hacia los Súper.