TOY STORY 2

Woody era un muñeco vaquero, el juguete favorito de Andy. Pero cuando Andy se fue a un campamento, él tuvo que quedarse en casa.

Mientras Andy estaba fuera, su madre llevaría a cabo una venta de garaje.

Entró a la habitación y recogió algunos de los juguetes. Iba a poner a Whezzy, el pinguino de juguete de Andy, en venta.

¡Woody y los demás juguetes tenían que salvarlo!

Woody salió rápidamente a la venta de garaje.  Mientras los otros muñecos hacían guardia, el vaquero se las ingenió para llevarse a Wheezy y con la ayuda del perro de la familia, pudo ponerlo a salvo. Pero antes de que Woody pudiera irse, un hombre llamado Al lo vio e intentó comprarlo. 

"Le doy 50 centavos", dijo Al, con mucha ansiedad.

"Lo siento", dijo la mamá de Andy, "no está en venta".

Al esperó a que la madre de Andy no lo estuviera mirando, robó a Woody y corrió a su coche.

Antes de que supiera lo que sucedía, Woody se encontró dentro del maletero de un coche desconocido.

Buzz, el guardian espacial de juguete y mejor amigo de Woody, vio lo que sucedía y trató de perseguir a su amigo.

El coche se alejó a toda velocidad, pero Buzz alcanzó a ver la placa.

Rápidamente, Buzz se dirigió a la casa para hablar con los demás juguetes.

Woody era su amigo y tenían que hallar la manera de recuperarlo antes de que Andy regresara.

A todos los juguetes les preocupaba dónde podría ir a parar Woody.

En el departamento de Al, Woody vio que no estaba solo: había otros tres muñecos -un caballo, una vaquera y un viojo Capataz- en la repisa con él.

¡Eres tú! exclamó la vaquera. Me da mucho gusto verte, Woody, agregó el Capataz.

¿Cómo saben mi nombre? preguntó Woody.

La vaquerita le mostró a Woody un viejo programa de TV, en donde Woody era la estrella,  Tiro al Blanco era su caballo, y Jessy la vaquera y Pete el Capataz, eran sus amigos.

A Woody le emocionó saber que era un integrante de la famosa Pandilla de Rodeo. Pero al enterarse de que Al los llevaba al aeropuerto para enviarlos a un museo en Japón, a Woody se le acabó la emoción. Extrañaría a Andy, pero echaría de menos especialmente a sus amigos. Tan sólo pensar que los dejaría lo hizo sentirse triste.

En el momento en que Woody y el resto de la Pandilla de Rodeo estaban a punto de quedar encerrados dentro del avión, escucharon la voz.

¡Era Buzz! Había ido a rescatar a Woody, ¡y varios de los otros juguetes estaban con él!

Fue un rescate muy arriesgado, pero Buzz logró poner a salvo a Woody, a Jessie y a Tiro al Blanco.

¡Y cuando Andy regresó a casa del campamento, le fascinó encontrarse con dos muñecos nuevos!